FIN DE LA ILUSIÓN

Nada de lo que terminó siendo el resultado final del partido le quitará al hincha ni a los jugadores lo vivido en la previa a este encuentro con River. La ilusión que se generó, la expectativa que se tuvo, tanto el que se quedó, como el que viajó, ese sueño de creer que de alguna manera se podría lograr vencer a un rival de la talla que se enfrentó, nada pero nada podrá borrarlo.

Atlanta le complicó la noche a River durante 44 minutos, donde el equipo de Gallardo hasta allí sólo había podido generar 1 sólo opción de riesgo tapada muy bien por Lugo. El minuto final del primer tiempo fue el que sentenció todo el juego, primero Scocco recibe en el borde del área luego de un gran movimiento y asiste a Saracchi quien pone el 1 a 0 para River. El bohemio saca del medio con el golpe de irse al vestuario abajo en el marcador y en la salida Ignacio Fernandez roba un pase de Bianchi Arce y pone el 2-0 y allí todo se acabó. 45 minutos antes el golpe era durisimo para un equipo que pensaba que se iba al vestuario con el marcador en cero.

Adrian Martinez quien calentaba con el partido 0 a 0, ingresó en el comienzo del segundo tiempo pero ya la historia parecia totalmente definida. El segundo tiempo estuvo de más, se intentó , no se pudo, y River estuvo cerca de convertir algun gol más en el segundo tiempo.

Fue 4-1 final, quedará muchisima bronca por los dos goles en un minuto antes del cierre del primer tiempo y la pregunta de que hubiese pasado si se cerraba la primera parte 0 a 0.  Si bien claramente la lucha era poderió entre un equipo y otro era totalmente desigual, hay que hacer cierto analisis del juego y lo cierto es que se falló en el planteo inicial, donde se decidió salir a jugar con 1 solo delantero, poblando el medio, sin entender que ese sistema haría que River suelte de forma permanente a sus laterales al ataque, que Pedrozo quede anulado por los dos centrales rivales que tenian que marcar a 1 sólo jugador que gana y desequilibra cuando va por espacios por afuera y no por adentro, y que nunca se entendió que el juego no estaba por adentro sino por afuera sabiendo de la presión que ejerce el equipo de Gallardo a la mitad de cancha.

Lamentablemente, el equipo a resignado algunos puntos en el campeonato, no por estar pendientes de la Copa, sino por no sostener el esquema que le dio resultados en el comienzo del torneo y asi buscando “sorprender” a propios  y a extraños con formaciones y sistemas, se perdió el eje de lo que hacía bien el equipo. Con la ilusión de la Copa Argentina terminada, ahora resta volver a concentrarse en el único objetivo y encaminar nuevamente al equipo que debe 3 partidos en el torneo y de poder ganarlos se meterá de nuevo en los primeros puestos del campeonato.