REPARTIERON PUNTOS Y QUEDARON A MANO

Atlanta fue a jugar contra el puntero sabiendo que era un partido clave ya que de ganar, con los partidos pendientes que tiene, la punta podía ser bohemia.

Para este encuentro Berscé decidió cambiar y el 4-3-3 se transformó en un 3-5-2 el sufrió mucho más de lo pensado. Lo cierto es que más allá de la idea el cambio, esta modificación le hizo perder un poco la identidad que venia sosteniendo hasta aquí en el torneo.

Tristan tiene muy en claro su juego, un doble cinco bien plantado, dos carrileros que generan mucho por afuera, con Salmeron que baja todo cerca del area y Vatter que acompaña bien como un media punta. En el comienzo Tristan pisó mejor la cancha, y hasta el gol fue el dominador del juego. Luego del 1 a 0, Atlanta se adelantó emparejó y llegó a la igualdad aunque siempre pareció que el bohemio llegaba más por pelotazos o arrestos individuales y no por el juego colectivo que venia teniendo el equipo.

El local presionó mucho en el medio y con jugadores que no venian siendo titulares y con algunas modificaciones tácticas supo aprovechar error y llegar contra el arco rival, por suerte Lugo respondió casi siempre que fue llamado a actuar.

Luego del empate el bohemio volvió a sufrir y el palo y el arquero ayudaron a mantener la igualdad. En la segunda mitad se volvió a sufrir el travesaño y Lugo otra vez dijeron que no al gol rival. Berscé movió el banco e ingresaron Ochoa y Bettini, cuidados para este partido por golpes que vienen de arrastre (dicho por el propio DT) y con esas modificaciones Atlanta tuvo más aire, se volvió a meter en partido y principalmente por el lado izquierdo comenzó a llegar. Sobre el final, Pedrozo falla un gol de esos “imposibles” que pudo darle la victoria a Atlanta.

El partido terminó 1 a 1, repartieron puntos y la tabla quedó igual que como estaba. Ahora a pensar en Santa Fé y Belgrano por la Copa Argentina.